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6 de Febrero de 2006« TAR vs TDR IX Principio 5: Los rendimientos crecientes | Principal | Pedro Schwartz » Bitácora de José Carlos Rodríguez
TAR vs TDR X Principio 6: La sustitución de un recurso por otroDe nuevo toma una de mis ideas por obvia. Nos dice: Otra consecuencia, obvia, del incremento de precios de un recurso es la búsqueda de sustitutos que puedan cumplir la misma función –o cubrir las mismas necesidades– que el recurso al que sustituirían, en condiciones económicas mejores que las del recurso sustituido. El problema, nos informa Marcel, es que no es razonable suponer la existencia de sustitutos viables. Y se refiere a un artículo suyo anterior en el que da razones por las que no aparece en el horizonte ninguna alternativa real a corto o medio plazo para el petróleo en el transporte, a lo que suma:
Entonces hace un somero repaso a los principales motivos por las que (a corto-medio plazo, nos insiste) no es razonable suponer que ninguna de ellas tiene posibilidades de convertirse en un sustituto creíble a corto-medio plazo. Las razones concretas para cada energía las colgaré en los comentarios, para no interrumpir aquí mi razonamiento. Repito sus palabras. no aparece (para Marcel) en el horizonte ninguna alternativa real a corto o medio plazo. No voy a discutir sus razones, pero como él mismo dice no aparece ninguna alternativa a corto o medio plazo. Esto, a 6 de febrero de 2006. Porque no sabemos cuándo o cómo se podrá dar con una alternativa real. No se puede afirmar de antemano que no la encontraremos, porque supone negar un conocimiento que ni siquiera se ha creado (La crítica popperiana que Marcel no ha respondido, porque no puede). Es mucho más ilusorio negar que ese conocimiento tendrá lugar, especialmente si millones de mentes en el mercado colaboran de forma dispersa pero coordinada para encontrarlo, que confiar en que éste aparecerá. No se puede actuar en contra de las leyes de la naturaleza. Pero sí se puede confiar en que el hombre se aprovechará de ellas para conseguir sus fines, en la medida de sus posibilidades. No se podría confiar en la fusión fría si fuera físicamente inviable. Pero si no fuera el caso, no se puede descartar de antemano que se logrará. El petróleo es el rey en la creación de energía por el hombre y al servicio del hombre (porque si tenemos en cuenta solo la energía al servicio del hombre, seguramente el sol es la fuente que más contribuye). Pero hay alternativas, y Marcel repasa algunas de ellas:
Me conformaré con citar una vez más a Marcel Coderch para quien sus razones no quieren decir
Luego, como ya he dicho anteriormente, el problema a que nos enfrentamos según el adversario ideológico no es que no pueda darse con una solución, sino que no llegaremos a tiempo. Esto es más importante de lo que parece, para su propio argumento, por las razones que, espero, serán claras. 1) No está negando que pueda haber una solución futura. No puede hacerlo y no es tan imprudente como para negarla de antemano. Se limita a decir (no es poco) que el problema al que nos enfrentamos por haber alcanzado el pico de la producción o estar a punto de hacerlo es muy serio y es, a efectos de los negocios humanos, inminente. Y que, en consecuencia, nos enfrentamos a un problema que atenaza a la sociedad, ciega ante lo que se avecina, y al cual no va a saber responder por falta de tiempo y de medios. Su miedo es que estamos construyendo una estructura productiva que se va a quedar sin su alma: la energía que le mueve. Lo que no ve Marcel Coderch es que el alma de la sociedad libre es el beneficio empresarial, que en un mercado abierto está asociado a la atención a los deseos y necesidades sociales. La energía no es sino que un medio más, complementario de muchos otros; un instrumento al servicio de la razón humana, que se hace más potente y creativa cuando se desenvuelve en un entorno de libertad y llega a colaborar con millones de otras mentes movidas por su propio interés, gracias a ese maravilloso proceso con que nos hemos tropezado, que es el mercado. Pero volviendo a la cuestión, Marcel no niega que se pueda alcanzar una solución sino que afirma que no podrá llegar a tiempo. 2) Mas, curiosamente, si el problema no es tanto una cuestión esencial como de oportunidad o de tempo, los argumentos que Marcel consideraba superfluos, paralelos, inanes, vanos, fútiles, extraños a lo que él consideraba esencial, resulta que tienen toda la importancia. Los vamos a recordar.
Anotaciones anteriores: TAR vs TDR IX Principio 5: Los rendimientos crecientes TAR vs TDR VIII Principio 4: El ahorro energético TAR vs TDR VII Principio 3: Los estímulos a los nuevos descubrimientos TAR vs TDR VI Principio 2: La elasticidad del consumo de los recursos energéticosTAR vs TDR V Principio 1: La economía como subdivisión de la praxeología TAR vs TDR IV El esquema de TAR de Marcel Coderch ReferenciasNo se admiten ya más referencias o trackbacks. ComentariosNo se admiten ya más comentarios. |
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