Haciendo amigos: Mayo 2004Bitácora de Mario Noya
30 de Mayo de 2004¡Como se enteren en la agencia EFE!
(El maestro Montaner, a quien tanto debemos tantos, está subiendo, gratis et amore, sus "Obras casi completas" a la Red, en formato PDF. ¡Esto es un festín, y no el que prepararon Adriá y Arzak para la cena de gala previa a La Boa!) 29 de Mayo de 2004¡Nos reproducimos como conejos!
Tranquilos, que no me he convertido en el alter ego de Paul Ehrlich. Así que no os toméis el título por la tremenda, sino con alegría y alboroto.
Y es que acabo de descubrir una nueva bitácora de la cuerda. Su nombre: La Taberna Liberal. Despacha las copas Narpo. Bienvenido a la blogosfera, colega. PS: ¡Ups! Acabo de darme cuenta de que mi admirado vecino José Carlos pasó por allí antes que yo :) Aprender de los PECOS
El pasado 30 de marzo publiqué un post que se titulaba "De cuando el pez grande y torpe se quiere comer al chiquito pero matón... haciendo trampas, faltaría más". Hacía alusión a las maniobras de Schroeder contra los PECOS (Países de Europa Central y Oriental), a los que quiere machacar a impuestos y regulaciones para que les vaya tan mal como a la economía que él desgobierna con esa soltura tan suya.
Me arriesgaré a ser motejado de antieuropeo por las huestes del presidente mecánico, Zapatero el Talantudo, que tanta afición le tiene a los motores averiados del intervencionismo franco-alemán, pero ahí va mi deseo: espero que Schroeder fracase en su tentativa como suele, es decir, estrepitosamente. Llevamos ya un tiempo dando lecciones paternalistas y prepotentes y muy arrogantes a nuestros nuevos socios comunitarios. A ver si Modesto nos baja de las soporíferas nubes de la suficiencia y nos dejamos enseñar algunas cosas, que tanta falta nos hacen y que tan bien están haciendo aquéllos. Está en juego la prosperidad continental, ni más ni menos. 10 de Mayo de 2004¿Un Plan Marshall para el Tercer Mundo?
ZP quiere que la UE ponga en marcha un Plan Marshall para que los países paupérrimos dejen de serlo. Por esas casualidades de la vida, esa idea se la hemos escuchado, hace bien poco, a Günter Grass, ciudadano de Alemania, uno de los dos motores de la Unión, según la eurovisión zapateril (el otro, vergüenza me da decirlo, es Francia). El señor Grass, a su vez, se la ha tomado prestada a Willy Brandt. Convendría que ZP y sus compañeros de fatigas marshallianas se asomaran a este artículo que publicó hace ya unos años Ian Vásquez en el Cato Institute, o a este otro, de Richard Rahn, del que se hizo eco en su día Hispalibertas. Habrá que esperar en qué queda el PM de ZP; pero no para sostener que, si se trata de soltar dinero a espuertas, será un robo a los contribuyentes europeos, un regalo a los cleptócratas del Tercer Mundo y, por eso mismo, una afrenta a quienes los padecen. El dinero no lo es todo, ni mucho menos. Que se lo digan a los cubanos, sometidos desde hace casi medio siglo a la dictadura de Fidel Felón: "(...) el gobierno de Castro pudo permitirse el lujo de ser aún más ineficiente dado el monto asombroso del subsidio soviético: una cantidad tan grande que la historiadora Irina Zorina, de la Academia de Ciencias de Rusia, ha llegado a cuantificar en más de cien mil millones de dólares. Es decir, cuatro veces lo que fue el Plan Marshall para toda Europa, y más de tres veces la suma dedicada por Washington a la Alianza para el Progreso para toda América Latina. Y esa monstruosa cantidad fue volcada sobre una sociedad que en 1959 contaba con seis millones y medio de habitantes, y 33 años más tarde apenas alcanzaba los once. Naturalmente, en 1992, cuando ese subsidio desapareció, se produjo una brutal contracción de la economía, la Isla perdió el 50% de su capacidad productiva, y tuvo que dejar sin funcionamiento el 80% de su industria (...)" (Manual del perfecto idiota latinoamericano... y español, pág. 157. C.A. Montaner, P.A. Mendoza y Á. Vargas Llosa. Plaza & Janés, 1996) ¿Cómo se puede ayudar a los países paupérrimos? Atendamos a lo que propone Xavier Sala i Martín en Economía liberal para no economistas y no liberales (Plaza & Janés, 2002). Extractaré algunos pasajes de 'El corazón de África sangra' (págs. 139-148): - "El papel más importante deben desempeñarlo los líderes políticos y los gobiernos africanos, que son quienes deben tomar la iniciativa. La economía no puede funcionar sin paz y libertad, sin estabilidad política, sin un gobierno que proteja los derechos de propiedad y con una burocracia y una corrupción que ahogan la iniciativa privada". - "(...) en la reunión de líderes del África francófona celebrada en Yaundé a mediados de enero de 2000, el presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, presentó el Proyecto Omega, que intenta fomentar el crecimiento económico del continente sin tener que depender de la condonación de la deuda y de las limosnas de los países ricos [...] Todos los procesos de desarrollo anteriores han fracasado porque, entre otras razones, han sido impuestos desde fuera (...)". - "La ayuda debe darse de dos formas. Por un lado, los países ricos tienen que invertir dinero en el continente. Pero (...) de un modo inteligente (...) Para evitar el derroche, yo sería partidario de que el dinero de los países ricos se centrara en las ayudas sanitarias [Sala sugiere que los países ricos compren a los laboratorios, a precio de mercado, grandes cantidades de vacunas, y que luego las donen a los enfermos de los países pobres. Algo parecido contempla para el desarrollo de cultivos transgénicos] [...] El segundo tipo de ayudas (...) consiste en reducir las barreras proteccionistas y las subvenciones que tanto EEUU como Europa dan a sus productos agrícolas. Los contribuyentes pagamos más de 34.000 millones de euros anuales para subvencionar a los campesinos europeos y americanos (...) Además de representar unos costes obscenos para los contribuyentes europeos y americanos, este proteccionismo tiene efectos devastadores en el Tercer Mundo: los productos agrícolas africanos no sólo no pueden entrar en los ricos mercados europeos, sino que incluso tienen problemas para ser vendidos en su propio país, donde resulta más barato comprar leche europea que local. Esta competencia desleal es una vergüenza". - "[las] empresas de los países ricos (...) deben contribuir de cinco formas básicas. La primera es proporcionando recursos monetarios y humanos (...) La segunda (...) es invirtiendo directamente en la salud de los africanos [...] gastar un poco más para mantener la salud de los trabajadores conllevará mejoras de productividad y beneficios superiores. La tercera forma que tienen las empresas de ayudar es colaborando en la distribución de medicamentos (...) Una forma de evitar que lleguen a manos de jefes locales corruptos es que las empresas multinacionales comprometidas utilicen a sus trabajadores y sus redes comerciales para distribuirlas. Las empresas también pueden informar sobre las conductas sexuales menos peligrosas (...) La cuarta vía [por la que pueden colaborar las empresas] es facilitando el acceso a la educación de los más pobres (...) Finalmente, la mejor manera que tienen (...) de colaborar (...) es simplemente haciendo negocio con ellos, invirtiendo, comprando y vendiendo en esos países". - "Iniciativas como el Jubileo 2000, que ha llevado a cabo una gran labor de concienciación de los ciudadanos en relación con el tema de la condonación de la deuda, deberían cambiar de rumbo y empezar a concienciar a la gente sobre el perjuicio que los subsidios y el proteccionismo agrícola europeo y norteamericano causan a los países pobres. (...) poner tanto énfasis en la condonación de la deuda es, a mi juicio, un error. Y lo es porque la deuda del Tercer Mundo no es la causa sino un síntoma de sus problemas. (...) si no hacemos que los países africanos creen unas economías estables que generen crecimiento y riqueza y nos limitamos a condonarles las obligaciones financieras, dentro de cinco años volverán a tener créditos impagables que se tendrán que volver a condonar". -"[El FMI, el BM, etc.] deben seguir aportando dinero, ideas y capital humano. Pero han de cambiar su actitud (...) Tienen que entender que las soluciones deben venir de abajo y que no deben ser impuestas desde arriba. (...) las instituciones internacionales deben entender que, a menudo, los programas de ajuste que no tienen en cuenta los perjuicios que se causan a los más desamparados pueden acabar generando una sensación de injusticia, un malestar social y una violencia colectiva que acabe con la viabilidad de todo el proceso". Tiene buena pinta, ¿no? ¿Es liberal prohibir la reelección de un mandatario?
Como el poder corrompe... y lo que sigue (todos conocemos la máxima de Lord Acton), varios países han incluido cláusulas en sus constituciones o legislaciones electorales que prohíben o restringen la reelección de los gobernantes. Es una medida que goza de amplio respaldo, y no sólo allí donde se aplica: en España, por ejemplo, cuenta con muchos partidarios. Yo, ciertamente, no soy uno de ellos. Debo de ser un bicho raro, pero eso de que limiten mi capacidad de elección para que el personal no se corrompa en el Gobierno... no sé, como que no me acaba de convencer; y aún me convence menos este sistema de Una-y-no-más-santo-Tomás cuando echo un vistazo a la historia de México: en ese país hay limitación de mandatos, pero ha gobernado durante 70 años el mismo partido, el célebre PRI, cuyas siglas no podría asociar con el juego limpio ni aunque estuviera de farra 24 horas seguidas con el sosias cañí de Miles Davis. Uno, que anda algo espeso últimamente pero que jamás se perdonaría contagiar el marasmo intelectual que padece a sus estimadísimos lectores, hace ahorita mismo mutis por el foro y cede la palabra (escrita; seamos puntillosos) a don Lorenzo Bernaldo de Quirós, que dice lo que digo pero con muchas más luces que yo, y más clarito (es lo que tiene la luz, que alumbra). Don LBQ no ha podido escoger ejemplo más relevante: Álvaro Uribe es el mejor presidente que ha tenido Colombia en muchísimos años, y sus compatriotas desean que siga instalado en el Palacio de Nariño. A ver si les dejan; y si no, a ver cómo se lo explican sin que suene a despotismo (ilustrado o sólo texto). 6 de Mayo de 2004Aznar, Thatcher, Blair y -que corra el aire- Zapatero, el Talantudo
Pedro Schwartz ha escrito un muy notable artículo: Aznar y Thatcher, donde da cuenta sucinta pero brillantemente de la ejecutoria de ambos gobernantes. El párrafo final dice: Tanto Thatcher como Aznar reñían demasiado a sus conciudadanos como unos preceptores, amenazándoles con el dedo para que hicieran sus deberes. Arrastraron a sus países hacia la modernidad poco amablemente, y ahora la mitad del país les detesta. Pero pueden estar seguros de [ocupar] un lugar honroso en la historia de sus países y del mundo occidental. Como es bien sabido, Schwartz pertenece a la rama más optimista del liberalismo español. Yo, en cambio, no estoy tan seguro de que Aznar pase a los manuales de Historia en letras de molde. Thatcher lo tiene más fácil, porque allí está Blair. Me explico - Comparar a Blair con Zapatero es como comparar El Corte Inglés con el Sepu (q.e.p.d). Mr. Blair se ganó a pulso el liderazgo del Labour Party: asumió gran parte del legado de la Dama de Hierro, combatió/combate sin tregua a la izquierda reaccionaria (incluso/sobre todo a los sindicatos, alma mater de su formación) y prefirió/prefiere hacer políticas de Estado en lugar de lucir palmito tras las pancartas. Y es que Mr. Blair, como ha dicho en alguna ocasión Germán Yanke, antepuso los intereses de la sociedad a los de su partido, con lo que han salido ganando tanto éste como aquélla. Blair pasará a la historia, y con él (antes, en el tiempo y en el escalafón) Margaret Thatcher, su precursora. - Por contra, el Talantudo se hizo con la riendas del PSOE... ya sabemos todos cómo se hizo el Talantudo con las riendas del PSOE; en fin, y por volver a Yanke, digamos que el suyo ha sido/es un liderazgo "por agregación", basado en decirle "sí" a todo el mundo; y como decir "sí" a todo el mundo en el PSOE es decir "digo" en Andalucía y "Diego" en Cataluña, el resultado ha sido un cafarnaún de padre y muy señor mío. Zapatero, en la Secretaría General del partido, no ha sido Blair, no ha sido el Reformista; le casa, más bien, este otro sobrenombre: el Obsecuente, por su aquilatada condición de fiel vasallo de los barones socialistas (y de cualquier hidalgo de tres al cuarto). - El Obsecuente, que llevaba camino de ser el Desahuciado, se nos ha convertido, tras los Días Negros de Marzo, en ZP, Zapatero Presidente. Ahí le tenemos, sostenido por independentistas, comunistas, ecologistas, pacifistas virulentos, sindicalistas decimonónicos, arribistas pluscuamperfectos e intrépidos artistas contra la guerra; y por el Don: Jesús de Polanco. El mandato que semejante cáfila le ha transmitido es claro: hay que echar siete llaves sobre el cadáver de Aznar; se impone la demolición de todo cuanto ha hecho, y acosar sin desmayo al PP para que sus dirigentes, militantes y votantes abandonen toda esperanza de volver al Gobierno hasta que no pase mucho, mucho tiempo. Y Zapatero, genio y figura talantuda hasta la sepultura, tragará. Zapatero y sus mariachis quieren pasar a la historia como los que echaron sal sobre Aznar y su legado; si por ellos fuera, lo sacarían de la historia como ha sacado la SER de sus archivos los programas de los Días Negros de Marzo. Si consiguen salirse con la suya, España lo pagará bien caro. Y el PSOE. Así las cosas, ¿está seguro el maestro Schwartz de que Aznar saldrá bien parado en los manuales del futuro? ¿Incluso en los de Santillana? Archivo |
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