Areopagítica: Diciembre 2006Bitácora de Alberto Illán Oviedo
30 de Diciembre de 2006Rueda de prensa de Zapatero, diálogo no es lo mismo que proceso
Si hay una cosa que me ha quedado clara después de escuchar la comparecencia de el presidente Zapatero es que las cosas en las alcantarillas de la Moncloa siguen igual, o lo que es lo mismo, que el “proceso de paz” se mantiene. Zapatero ha asegurado que la “voluntad inequívoca de abandono de la violencia” es “condición imprescindible” y “hasta que ese supuesto no se produzca no habrá ninguna aproximación al planteamiento del diálogo” y en virtud de ello ha “ordenado suspender todas las iniciativas para desarrollar el diálogo con ETA”. De la misma manera que en cualquier relación, que las dos partes no se hablen no quiere decir que la relación no exista, que ZP ordene que no haya diálogo no quiere decir que no esté abierto a su recuperación si las condiciones son las adecuadas. Como será el propio ZP el que fijará cómo y cuándo se cumplen estas condiciones, cualquier “gesto” que haga la banda terrorista ETA o su tentáculo político Batasuna, será el determinante de que el proceso se puede volver a retomar. Zapatero ha tenido mucho cuidado para no darlo por finalizado ya que al fin y al cabo, es su principal pilar político de la legislatura. Ha mantenido un tono y un discurso aparentemente firme y creo que muchos lo han percibido así, pero se ha dejado muchas puertas abiertas. El propio Otegui ha dejado claro que ahora es cuándo más se necesita el diálogo. Este cantamañanas ha mantenido en un tono aparentemente moderado que la cosa puede mejorar si hay voluntad por todas las partes. Todo forma parte de lo que se quiere escenificar y las cocinas del infierno han empezado a preparar un plato que nos darán a probar dentro de unas cuantas semanas o a lo sumo dos o tres meses. El trato que dispensarán el PSOE y sus huestes mediáticas al PP y la AVT durante los próximas semanas será un buen indicio para saber cuál va a ser la política del Gobierno después del atentado, si mantienen el insulto e incluso la culpabilidad moral de la autoría en ellos, entonces sabremos que no han roto los lazos que le unen con ETA-Batasuna, pese a todo el dolor del que ahora se lamentan. ETA vuelve al sistema de atentados, ¿será la culpa de la AVT o del PP?
Porque me niego a aceptar que en estos meses la banda terrorista ETA hubiera dejado aparcado el terrorismo como método para conseguir sus objetivos. La estrategia del Gobierno Zapatero ha sido negar la realidad, hasta ayer mismo ZP llamaba a los atentados accidentes mortales para despojarlos por el arte del lenguaje de su contenido siniestro.
La banda nunca abandonó la violencia, sus cachorros han incendiado cajeros, autobuses, sedes de partidos y organizaciones, han avasallado y se han pavoneado sin que la policía autónoma vasca hiciera mucho para impedirlo. Los hermanos mayores han asaltado armerías y han construido zulos, han hecho con matrículas falsas y han robado coches. La logística forma parte de los conflictos, la paz verdadera hubiera significado también su cese. La policía francesa ha detenido a etarras mientras que la policía española tenía las manos atadas por el poder político. Inexplicablemente se han pedido condenas ridículas desde una fiscalía adiestrada para seguir las consignas de Moncloa, al menos en sus mandos más políticos. Se han parado investigaciones que relacionaban a la ETA con los atentados del 11-M, y digo simplemente relacionaban, no digo que le asignara la autoría. Se ha vituperado a insignes socialistas como Rosa Díez simplemente por discrepar de la forma que se ha llevado el supuesto alto el fuego. Zapatero se ha inventado una realidad alternativa y ha jugado con ella, ha tenido la ayuda de la mayoría de los medios de comunicación, sobre todo de las televisiones para dar verosimilitud a este particular mundo virtual. Se ha buscado enemigos para justificar sus propios errores: el PP, sus votantes, y sobre todo la AVT que ha sabido convocar en las calles a millones de españoles, fueron los elegidos y supongo que si no cambia la estrategia, en unos pocos días volverán a ser los culpables de todo lo ocurrido. Diecinueve heridos, dos desaparecidos (acabo de oír en CNN+ que los bomberos buscan un segundo cuerpo) y cinco plantas derrumbadas en el parking de la T4 es demasiado para que el PSOE se plantee seguir con un proceso que nunca fue tal, pero los socialistas de Zapatero han dado muestra de tener estómago para esto y para más, para mucho más. A partir de ahora quedan dos caminos, uno colocarse las orejeras y seguir adelante, repartiendo culpas hacia el que más moleste. La otra, más inverosímil, que vuelvan al sistema que ha sido el que verdaderamente ha hecho daño a los terroristas. Personalmente, creo que las orejeras es el sistema preferido por los socialistas. ¿Otra bomba de ETA?
Acabo de conocer por una amiga de la familia que ha sido desalojada junto al resto de visitantes del centro comercial de Príncipe Pio en Madrid por una amenaza de bomba. Con toda la precaución del mundo, puesto que siempre hay personas que se aprovechan de una situación como la de hoy, podría ser la segunda bomba de ETA de hoy.
ACTUALIZACIÓN: Parece que todo ha sido una falsa alarma, pero sí ha afectado a la tranquilidad de los que vivimos cerca. 28 de Diciembre de 2006Otra vez Rusia y el chantaje energético
Parece ser que a las tradiciones navideñas del belén, el árbol, Papa Noel y los Reyes Magos hay que añadir otra exportada también del Oriente, las polémicas energéticas entre Rusia y sus antiguos colegas de la URSS. Este mes he de reconocer que me ha sorprendido porque el país en cuestión es nada menos que Bielorrusia, el que parecía el aliado más entusiasta de Putin, con el que en algún momento se planteó incluso la reunificación y uno de los estados europeos con el régimen más totalitario de los que actualmente padecemos.
En la picota, de nuevo los precios del gas que la necesitada Rusia –entiéndase sus corruptos líderes- quiere cobrar a sus camaradas y el hecho de que los gasoductos que abastecen a los necesitados mercados europeos -que me perdonen los puristas del lenguaje económico- pasan precisamente por territorio bielorruso y este país amenaza con quedárselo si el acuerdo con el zar no es el adecuado. Se repite de esta manera la polémica que el año pasado se mantuvo con Ucrania en términos muy parecidos y se repite por segundo año la polémica en el seno de la Unión Europea que ve como el suministro energético de varios países peligra y a diferencia de lo que puede ocurrir en las ex repúblicas soviéticas, las opiniones públicas pueden pedir cuentas a sus gobernantes si empiezan a pasar frío este invierno. Si a ello unimos la cultura económica y geoestratégica de los ciudadanos europeos, escasa y en el caso español casi nula, entonces entenderemos que un año más y para salir del atolladero, los burócratas de Bruselas se terminen hincando de rodillas ante las exigencias rusas, bielorrusas y las que haga falta. De momento, la UE ha instado (qué miedo que dan) a las partes a llegar a un acuerdo para que no les pille el toro del desabastecimiento a la vez que han vuelto a desempolvar otro asunto que lleva varios años en el candelero, la necesidad de desarrollar un sistema energético independiente del exterior, en este caso a través de la energía nuclear, pero este sistema tiene dos inconvenientes a corto plazo. En primer lugar, la construcción de centrales nucleares no sería una solución hasta dentro de unos pocos años, cuando empezaran a entrar en funcionamiento las que ahora deberían empezar a construirse por lo que la polémica se perpetuaría durante algún tiempo más. La segunda es la oposición sistemática del lobby ecologista, lobby hoy por hoy demasiado poderoso como para no hacerle caso, que sólo apuesta por las energías alternativas, demasiado poco eficientes y con escasa respuesta a las necesidades energéticas reales. La UE y otros organismos intentan jugar la baza del cambio climático para que los ecologistas pasen por el aro pero no termina de convencer a las directivas de los grandes grupos como Greenpeace o WWF/Adena que no terminan de ver como una ventaja eso de que las plantas nucleares no produzcan CO2. Pero sobre todo, un año más se desprecia la posibilidad de que un mercado libre energético sea la alternativa más aceptable para solucionar la situación. Que sean las empresas las que apuesten por una u otra alternativa energética y que sean las empresas las que decidan qué país o países son los que les tienen que suministrar el combustible. No podemos permitirnos depender de los caprichos de los dirigentes de países totalitarios o de pseudodemocracias que usan el chantaje como moneda de cambio. No me gustan las teorías de la conspiración, pero tengo ciertas sospechas de que esta polémica entre dos “aliados” sea simplemente un sistema para sacar alguna ventaja a costa de los asustados políticos europeos. Sé que esta opción es tan irrealizable a corto plazo como la construcción de centrales nucleares, pero es que nadie la ha planteado en ningún momento, sólo soluciones parciales que pretenden corregir los excesos de la regulación con más regulación. 24 de Diciembre de 2006Estimados amigos...
Conforme a lo establecido por la tradición en estas fiestas entrañables, como dice nuestro regio jefe de Estado (con perdón), procedo a felicitar las Navidades a todos los lectores, y porque hoy me siento generoso, también se las voy a felicitar a los que no me leen ni quieren leerme. Peor para ellos, porque no se van a enterar y en el fondo los que van a quedar mal son ellos. ¿Y por qué felicito las Navidades en una época tan laicista?, pues porque me da la gana, ni más ni menos. Nadie me tiene que decir qué hacer en estas fechas y si alguien se siente herido, allá él, o ella, o ello, que de todo hay. Rían, beban, ingieran casi sin masticar el marisco y hagan sitio a los dulces, no se corten, pueden sustituir el cordero por una XXL si quieren chinchar a la ministra aunque por el bien del arte culinario, no se lo aconsejo y sobre todo, busquen un socialista zetapense y felicítenle la Navidad con el corazón, la cara de estupefacción que le queda no tiene precio. 17 de Diciembre de 2006La directora, el laicismo y otras barbaridades
No sé ustedes, pero si mis hijos, que no tengo, me vienen diciendo que el belén que han montado con toda la ilusión del mundo, con sus tiernas manitas para celebrar la Navidad ha sido arrojado a la basura por la directora del instituto, me persono en su despacho y, tras haber rescatado cada uno de los elementos del montaje, se los hago tragar uno a uno; hasta el caganet si es pertinente. Y me abstengo de darle bicarbonato para aliviar la digestión. La situación no está sacada de una película progre española. Según denuncia La Razón en su edición del sábado ha ocurrido hace unos días en Mijas, muy cerca de la corrupta Marbella y no lejos de la sospechosa Junta que dirige el ínclito don Manuel Chaves, el mismo que coloca hermanos en la Administración como el que coloca sandías en el puesto. Las razones que ha dado la directora del instituto, y que sigue siéndolo hasta la fecha, es que “en la escuela de un país laico no están permitidos los signos religiosos”. Hace mucho escribí que esta situación no se debería plantear sobre si debemos o no incluir en los institutos públicos la religión, ya no como asignatura obligatoria, sino como simple disciplina opcional. Esto se debería plantear desde la perspectiva de si debe existir la educación pública y obligatoria. En un sistema privado nada de esto pasaría, cada empresa-colegio establecería cuáles son los contenidos y la competencia establecería cuáles son los más exitosas. Los padres estarían contentos al encontrar la mejor escuela para sus hijos, según sus ideas y creencias y los empresarios también, al hacer negocio con el mejor servicio posible. Desgraciadamente, estos “deberías” quedan un poco lejos para la mayoría, que abominan del capitalismo o que lo consideran sospechoso. Muchas décadas de socialismo moldea los cerebros de muchos y claro, poseer ideas ajenas es más sencillo que elaborarlas. Pero en el sistema que tenemos, en el que el Estado se arroga la misión de educarnos a TODOS, este y otro tipo de medidas, incumplen su propia promesa, ya que los padres católicos, como los protestantes, los judíos, los musulmanes y hasta los cienciólogos si se me apura, deberían recibir en las escuelas aquellas enseñanzas que demandaran en función de un supuesto contrato social. El Estado incumple su propia palabra, ya que es mucho más fácil prometer y decir que se hace y luego no hacer. Siempre quedarán los conciertos y la enseñanza privada a la que culpar de los errores propios. Luego con prohibir, todo arreglado. Por otra parte, la directora parece una fiel creyente de esa religión moderna que se llama laicismo, cuyo principal credo consiste en arremeter contra todo lo que implica el cristianismo y en general cualquier cosa que tenga cierto tufillo occidental, expresado perfectamente en ese obtuso término que se llama “Alianza de Civilizaciones”. Si nadie lo remedia, en un futuro no sé si muy lejano, las religiones podrían quedar proscritas a ámbitos cada vez más reducidos y nunca en público pues siempre podría haber gente que se sintiera dañada en sus ¿profundas? creencias. Sus contenidos quizá deberían pasar el tamiz de lo políticamente correcto y directoras como la del instituto de Mijas, izadas a los altares del laicismo por el milagro de transformar las ilusionadas caritas de las criaturas en rostros enfurruñados, llenos de lágrimas y mocos. Bueno, quizá todas las religiones, no. Alguna podría quedar conseguir una bula, una bula laica, por supuesto. Esto de incumplir promesas es ya algo común. En este mismo periódico enlazo dos noticias muy interesantes. La primera se refiere a la decisión del gobierno de aportar 48 millones a un fondo para frenar la violencia doméstica, esa que se hace llamar de género, es decir el masculino, el femenino y el neutro; y de reforzar las medidas legales. Estos políticos lo arreglan todo con dinero, dinero de todos claro, o sea dinero-impuestos. Si hay un problema de inmigración, más dinero-impuestos; si hay un problema de pobreza, más dinero-impuestos; si hay un problema de vivienda, más dinero-impuestos; si hay un problema de educación, más dinero-impuestos. Un día de estos a alguna lumbrera se le ocurrirá dar al botón de la impresora de billetes y ya verás lo que nos vamos a reír antes de llorar. La segunda noticia se refiere a uno de los últimos casos de violencia de este tipo, en este caso en Barcelona. Dentro de él se observa una estadística en la que nos muestra por Comunidades Autónomas, la distribución de muertes. De los 64 que llevamos en 2006, 18 se han producido en Andalucía, lejos de los 10 de Cataluña; 30 los han perpetrado los cónyuges, lejos de las 14 adjudicadas a los compañeros sentimentales, que es como los cursis y snobs se refieren a los novios de toda la vida. Según este pequeño estudio, ser andaluz y estar casado es más peligroso que una hamburguesa XXL, una copa de vino o un colilla mal apagada. No sé que espera la ministra de cuota... digo de Sanidad para prohibir tal condición. Yo para reflexionar sobre el tema, personalmente me quedo con este artículo de María Blanco en el Instituto Juan de Mariana, que muestra mucha, que digo muchísima más inteligencia que todo este progre gobierno que padecemos. 9 de Diciembre de 2006Ecología, ecologismo, derechas e izquierdas
José Antonio Vera ha escrito hoy sábado en La Razón un artículo que titula “La ecología no es de izquierdas” en el que apoya que la derecha tome la iniciativa en la defensa del medio ambiente, que “no se la regale a socialistas y a comunistas”, critica “el ecologismo cavernario de origen bolchevique que milita en movimientos okupas y antiglobalización, que defiende el independentismo rancio, que flirtea incluso con la ‘lucha armada’”, que se puede ser verde y ser liberal a la vez y pone ejemplos de empresas como Iberdrola y Acciona que apuestan por el medio ambiente. Desgraciadamente, José Antonio Vera mezcla churrras con merinas y confunde conceptos para llegar a una conclusión muy lejana al ideario liberal. Un liberal no puede ser verde, no puede ser ecologista; que no es lo mismo que un liberal no se pueda preocupar por el medio ambiente, igual que se puede preocupar por reducir los niveles de pobreza, o ayudar al prójimo o cualquier otro concepto que la izquierda ha terminado por apropiarse. La primera gran confusión es la que tiene con dos conceptos que nada tienen que ver, ecología y ecologismo. La ecología es una ciencia, no un movimiento político. La ecología estudia, dicho sea en términos sencillos, las interacciones entre los seres vivos y el medio que les alberga. Es una ciencia relativamente reciente y desde mi punto de vista, muy ambiciosa. El resultado es complejo pues maneja innumerables variables, que se disparan si introducimos el factor humano y que se unen a conceptos propios de la biología, la climatología, la física, la química, la geología... Es un campo de la ciencia que apenas empezamos a entender y en el que lo que ayer era casi seguro, hoy puede verse alterado por nuevos datos o una realidad muy diferente. Evidentemente la ecología es tan de derechas o de izquierdas como lo puede ser la física o la química, o sea nada. José Antonio Vera está hablando del ecologismo, un movimiento político con cierto fondo pseudocientífico que ya forma parte, en mayor o menor medida, de la política intervencionista que padecemos. En una cosa sí que estoy de acuerdo, el ecologismo no es de izquierdas y Vera nos da dos ejemplos, Jaume Matas o Elvira Rodríguez. En España el PP se apuntó al carro de la defensa medioambiental hace ya mucho tiempo. De hecho, fue Isabel Tocino, ministra de Medio Ambiente del PP, la que firmó el protocolo de Kioto en nombre del contribuyente español, sin más debate que el de los diputados culiparlantes que padecemos. Cristina Narbona sólo sigue la senda que abrió su colega, eso sí, con fuerzas renavadas. La Constitución española lo deja bien claro, el ecologismo es una necesidad: “todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo” y también deja bastante claro que es el poder público el garante de que todo se cumpla: “los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva”. El ecologismo es un deber del estado y esto va más allá de las izquierdas y las derechas, es intervencionismo puro y duro y esto, señor Vera no es liberal, no es nada liberal, puede ser socialista, comunista (aunque los regímenes que así se llaman desmienten en la práctica este objetivo), puede ser conservador o formar parte de cualquier totalitarismo, (el nazismo era un régimen muy preocupado por el medio ambiente, al menos en teoría), pero nunca puede ser liberal. Un liberal no puede ser ecologista. José Antonio Vera menciona a las empresas Acciona e Iberdrola como ejemplos de que desde el mundo empresarial también se puede apostar por las políticas medioambientales. Eso es simplemente no querer profundizar sobre el tema. Iberdrola, Acciona y otras empresas han apostado por las energías renovables simplemente porque reciben una serie de ayudas que hace el negocio rentable. Las subvenciones que reciben los productores de energías renovables salen de los bolsillos de todos los contribuyentes, incluyendo el del señor Vera, y esto, no lo quiere ningún liberal. Lo querrán los socialistas y los comunistas, lo querrán los conservadores y algún que otro totalitario de medio pelo pero nunca un liberal. Las “ayudas verdes, los incentivos verdes, la iniciativa verde” no son herramientas liberales por mucho que el señor Vera las señale como el camino a seguir. Desde la perspectiva liberal, la defensa del medio ambiente se planteará desde la libertad, desde los mecanismos del libre mercado, desde la voluntad libre de los ciudadanos que quieren un medio ambiente adecuado y que pagarán voluntariamente por conseguirlo, nunca desde la coacción del Estado, nunca desde esta nueva religión que se llama ecologismo. Que los políticos de la derecha caigan en los cantos de sirena de este movimiento, es un hecho que se viene produciendo desde hace mucho tiempo. El poder mediático de estos grupos coactivos que se llaman ecologistas, les ha hecho variar sus políticas sociales y medioambientales hace décadas. El ecologismo no es solo de izquierdas, no es solo de derechas, es simplemente totalitario. 7 de Diciembre de 2006El síndrome de San Pablo
Esta semana he querido tratar en mi comentario del Instituto Juan de Mariana el documental de Al Gore y su particular contribución a la apocalipsis climática:
"Cuentan los Hechos de los Apóstoles que Saulo de Tarso cayó de su caballo camino de Damasco ante una luz que le preguntaba por qué le perseguía. Ciego y asustado, Saulo comprendió que Dios le llamaba al buen camino. Pablo, apóstol de Cristo, comenzó una senda que llevaría a la Cristiandad a la salvación. Parece que Al Gore, salvando las distancias entre uno y otro, en algún momento de su carrera política fue cegado por el ídolo del ecologismo y que su misión es convencernos de que nos acercamos a la Apocalipsis climática, guiarnos por el buen camino pese a nosotros mismos, calmar nuestras ignorancia, aliviar nuestras penas, perdonar nuestros pecados". Leer más. Archivo2003:
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