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Areopagítica: Mayo 2007

27 de Mayo de 2007

Las ideas de Zapatero nos cuestan una pasta

Leo en El Mundo de ayer que la Alianza de Civilizaciones, esa maravillosa idea que con tanto apoyo ha encontrado en algunos de los regímenes más totalitarios y despreciables, junto a alguna democracia despistada o con segundas intenciones, antes de concretarse en ago ya ha costado 2,59 millones de euros. No, no me he equivocado, esa es la cifra que han recibido los 20 sabios (supongo que más en ingeniería financiera que en relaciones internacionales) por crear un informe que seguramente un curso de 2º de ESO hubiera hecho por mucho menos y con la misma profundidad intelectual, desconozco su Arenillas forma parte del plantel.

Cuenta la información que los integrantes se reunieron en Palma de Mallorca en 2005, en Doha (Qatar) en febrero de 2006 y en Dakar (Senegal) tres meses después, en noviembre en Nueva York y por último, en Estambul junto a Kofi Annan, el mismísimo ZP y Erdogan. En cuanto a los que más pagaron, los contribuyentes españoles pusimos un millón de euros, los qataríes (creo que se escribe así) 746.000 euros mientras que el resto lo ha debido pagar el resto de países implicados porque no se especifica más. Está clarísimo que en lo referente a lo estatal hasta las flatulencias pueden salirnos muy caras si el burócrata de turno lo desea.

24 de Mayo de 2007

Racionamiento en Irán

En este caso no voy a tocar el tema del programa nuclear iraní sino que voy a llamar la atención, con un poco de retraso, sobre una aparente paradoja: Irán va a racionar la gasolina. Sí, sé que suena a pitorreo, que la gasolina es lo último que uno piensa que se puede racionarse en el país de los ayatolás, que me he equivocado y he querido decir el agua, pero es así. Según el ministro del Interior, Mostafa Purmohammadi:

Hemos previsto que el racionamiento de la gasolina se haga en dos plazos de cinco meses para que los ciudadanos que no hayan podido hacer uso de su ración en el primero puedan reservarla y gastarla en el segundo”.

Como se puede ver en el enlace, la noticia de la agencia IRNA es bastante escueta, sin dar razones de esta sorprendente decisión. Hay que ir a otras fuentes para obtener más información. De entrada el precio se incrementará un 25% y:

 “Cada automovilista tendrá derecho a tres o cuatro litros de gasolina por día a un precio subsidiado, y pagaría toda cantidad adicional a un precio ‘libre’, pero fijado por el Estado, que sería hasta tres veces más elevado”.

La razón fundamental de esta situación es básicamente la ausencia de libertad de los iraníes, que supone también una ausencia casi total de iniciativa, virtud que en los negocios es más que necesaria. La tradición persa y musulmana supone una rémora tremenda para el libre mercado, las necesidades de la gente son prácticamente ignoradas lo que lleva a la situación que se describe al final del último enlace:

Irán, cuatro productor mundial de petróleo, gasta varios miles de millones de dólares para importar gasolina cada año. Las refinerías iraníes sólo producen 44,5 millones de litros de gasolina por día, mientras que el consumo diario en el país es actualmente de 79 millones de litros, y no deja de aumentar”.

La iniciativa privada que podría a partir de los ricos yacimientos de petróleo generar una más que exitosa industria del refinado es cercenada por una teocracia totalitaria más preocupada de su propio ombligo y de la búsqueda del enemigo externo, que de las necesidades de los iraníes.

Esta es la situación que se produce en los países con economías intervenidas, en manos de estados totalitarios, pero también es ejemplo de otra lección que algunos sátrapas latinoamericanos, intelectuales (con perdón) europeos y americanos y no pocos ciudadanos de a pié no terminan de comprender, que los recursos naturales no son valiosos por sí mismos, sino porque la gente los demanda y está dispuesta a pagar un precio adecuado por ello, es por eso por lo que el petróleo es valioso, de la misma manera que si en el futuro se empieza a usar otro tipo de energía que satisfaga las necesidades de los mismos ciudadanos a un precio adecuado, el petróleo dejará de ser algo tan estratégico. Los países no son ricos por sus recursos naturales sino porque estos se usan y se pagan.

19 de Mayo de 2007

Hacia los programas electorales genéricos

Desengáñese, el político profesional no tiene ningún interés por su bienestar. Por mucho que se empeñe en dirigirse a usted específicamente, que le asegure que solucionará SUS problemas, que le muestre todo aquello que va a hacer en su nombre para que se sienta mejor, por mucho que persiga a su pequeño momoncete o a su tierno infante para plantarle dos besos en las mejillas, sonreír y salir lo mejor  posible en las noticias de las 9 de la tarde, en el fondo sólo quiere su voto. Ese es su único objetivo.

Una vez pasada este huracán política, este periodo donde su dinero se gasta en las orgías electorales llenos de excesos dialécticos y hasta físicos, estoy más que seguro que se pondrá a proyectar muchas cosas, algunas vendrán en el programa que creyó votar, otras no. Seguramente esa construcción del estado nacional que le aseguró, esa preponderancia de lo regional que reivindicó, ese nuevo parque que le prometió al lado de su casa, esa línea de metro, ese tranvía o todos esos policías que deberían de hacer más segura su zona, no terminarán de hacerse realidad o cuando lo hagan, estaremos a punto de volver a votarle y le recordará que durante los últimos cuatro años ha llenado su casa de polvo de obra interminable por su bien, que ha hecho cuentas para encontrar el presupuesto necesario para contratar unos cuantos funcionarios públicos más disfrazados de agentes de la autoridad por su bien, que ha liado no sé que embrollo autonómico-nacional por su seguridad, que ha hecho una oposición dura pero leal por su bien, que ha sacado las vergüenzas al poder y que él o ella lo hubiera hecho mejor para su bien.

Si nos detenemos en las propuestas de los partidos se puede sacar la conclusión de que los programas electorales salen de la tienda de fotocopias de la esquina, que lo que promete uno lo promete el de al lado sin pudor, cambiando aquí y allá algunas cláusulas, la letra pequeña o ciertas minúsculas ideas. Los programas electorales son como aquellos medicamentos genéricos que los laboratorios venden despojados de marca, simplemente la fórmula magistral, pero sin el adjetivo. Los recientes “copia y pega” del PSOE canario y de otros partidos es un ejemplo de, como poco, una tomadura de pelo para los ciudadanos, cuando no un fraude a los electores. Pero que podemos esperar, donde uno promete 10.000 pisos VPO, el otro 20.000; donde uno dice que va a construir tres hospitales, el otro promete cuatro; donde uno dice que va a subir la dote para atender a tal cual minoría maltratada, el otro envida más o te echa un órdago. La capacidad de promesa del político no tiene fin, su capacidad de demagogia es infinita, la pólvora de rey en forma de impuestos es como agua de mayo para el político profesional.

Llevamos ya una semana larga de circo y además de trapecistas, funambulistas que usan las redes de los impuestos, además de domadores de fieras y de fieras sin domadores, hemos visto payasos que no hacen ni pizca de gracia y directores de pista que deberían estar en los programas de la prensa rosa o en Alcalá-Meco en vez de cómo aspirantes a la poltrona. Pues qué viva la democracia que así da gusto.

17 de Mayo de 2007

Guerra entra en liza, vuelve el ruido de cheques

Alfonso Guerra nunca me ha hecho ni pizca de gracia. Digo esto porque este personaje, pese a su infumable pasado y su lamentable trayectoria política, es venerado por casi toda la izquierda ciudadana y buena parte de la derecha que escuchan con simpatía sus salidas de tono, sus hirientes gracietas, sus motes chabacanos y su discurso populista, casi de telepredicador venido a menos.

A Guerra se le desempolva cuando hay elecciones porque asegura un llenazo de incondicionales. En época no electoral sólo se le tiene para parecer que en el PSOE hay gente con el discurso antinacionalista, pero que cuando tiene la ocasión de demostrarlo vota con el jefe. Al fin y al cabo fue el que inventó lo del que el que se mueve no sale en la foto, pero claro eran otros tiempos y el nombre de Guerra era sinónimo de autoridad y de hermanísimos.

En el municipio madrileño de Móstoles ha compartido atril con Rafael Simancas, el político mejor pagado de la Comunidad madrileña, -ya saben, 11.000 euros mensuales, adalid de los pobres y perseguidor de la corruptela urbanística a golpe de comprar todo los chalés que se ponen a su alcance-, y lo ha hecho con la gracia que le caracteriza, es decir ninguna. Comparar el “tamayazo” que afectó a Simancas en las pasadas elecciones con el Holocausto es en el mejor de los casos una estupidez propia de un payaso cada vez menos gracioso, en el peor, un insulto hacia varios millones de víctimas. Luego, dentro de la línea ramplona que caracteriza al PSOE, ha arremetido contra Bush, contra Irak y unos cuantos fantasmas más de los que suelen utilizar los socialistas y que de tanto usarlos, ya portan zurcidos por todas partes.

Desde luego, la estrategia electoral socialista en la Comunidad de Madrid es patética, y no me refiero sólo a estas lamentables comparaciones, en el mismo mitin el amigo Alfonso, refiriéndose de nuevo al affaire Tamayo Guerra tiene la desvergüenza de afirmar que: 

Le robaron [a Rafael Simancas] el Gobierno de Madrid comprando a dos personas”.

Volvemos al ruido de cheques con el que amenazaron a Esperanza Aguirre cuando Eduardo Tamayo y Maite Sáez decidieron no votar a favor de Simancas hace aproximadamente un año, lo que derivó en la convocatoria de nuevas elecciones para noviembre. Simancas nunca pudo presentar pruebas de que nadie hubiera comprado a dichos parlamentarios y lo que sí que se probó fue que en el partido socialista madrileño había muchas familias muy mal avenidas, con muchas ganas de poder y con mucho dinero que controlar, que eran capaces de vender a su abuela sin ningún pudor. Ahora Guerra asegura que: 

Es de justicia reparar eso y reponer al presidente de la Comunidad de Madrid

Reponer es volver a poner y que yo sepa Simancas, además de no tener dinero para arreglar la Playstation de su hijo pero sí para comprarse tres chalés, no ha sido nunca presidente de la Comunidad. Menos mal que está Guerra para hacer las gracias porque esa cara de eterna mala leche del amigo Rafa no parece que tenga muy buenos resultados en las encuestas. Y a veremos el día 27.

15 de Mayo de 2007

El sindicalista, por encima de la ley

Las empresas son instituciones que tienen dos objetivos, ofrecer servicios/productos y obtener beneficios. Puede que a alguno el servicio le puede parecer absurdo, inmoral o superfluo, pero eso en todo caso lo decide el cliente. También es posible que para otros los beneficios de las empresas sean exagerados y de nuevo inmorales, pero en ese caso, está claro que los clientes están contentos con lo que les ofrecen porque en caso contrario se irían a otra empresa que les ofreciera mayor calidad o simplemente nadie les compraría.

Cuento esto porque da la sensación de que para muchos las empresas son instituciones que se dedican a crear puestos de trabajo y no se percatan de que éstos dependen de las necesidades del resto de ciudadanos y de que las empresas tengan beneficios y puedan existir y si es posible, seguir mejorando. Luego, claro, entraremos en el mercado de trabajo y nos pelearemos por el coste de los sueldos, por eso que se llama sueldo digno y por otros temas afines, pero sin beneficios no hay empresa.

Precisamente esta es la razón por la cual las empresas públicas o las subvenciones no deberían existir, porque en caso de una crisis en el sector, aunque esta sea mínima, las ayudas públicas, las subvenciones pervierten los objetivos empresariales y terminan costando a los contribuyentes, que sin saberlo en muchos casos, son los que sostienen sectores deficitarios y puestos de trabajo que no deberían existir.

No sé que dignidad se ve en mantener a un señor en un puesto de trabajo improductivo a costa del dinero de muchos trabajadores que dedican parte de su vida a que alguien que puede buscar otro puesto de trabajo o crear su propia empresa viva en una especie de realidad virtual o, lo que es más sangrante, no dé un palo al agua. ¿Acaso no son menos dignos los trabajadores a los que se les esquilma el sueldo?.

En muchos casos estos trabajadores, en la mayoría de los casos provenientes del sector público o de sectores que han sido privatizados hace relativamente poco, mantienen actitudes que son básicamente reprobables, cuando no denunciables, con modos violentos, más propias de la mafia o de las pandillas de gamberros que de personas afiliadas a organizaciones que dicen representar a los trabajadores.

El sindicalista o el trabajador que se esconde bajo sus alas parece funcionar ajeno a la ley, puede cortar un puente como el de Carranza o como ha ocurrido hoy, asaltar un edificio de la Xunta, quemar documentos y colgar un retrato del Rey de la ventana, sin que nadie sea detenido, sin que nadie pague por un flagrante delito, sin que los sindicatos tengan ningún tipo de responsabilidad sobre sus afiliados o sus protegidos. El sindicalista tiene bula estatal, al fin y al cabo, los destrozos, los daños que crean estos desaprensivos los pagará el estado tirando de nuevo del dinero de los contribuyentes, o sea de los de siempre que también tienen que hacer frente a estos gastos inesperados. Como se nota que en plena campaña electoral nadie quiere hacer algo que siendo su obligación, sólo le reporte un perjuicio en las urnas ¿Para cuándo un político que decida cargarse este sindicalismo mafioso y elimine las ayudas públicas en la economía, para cuándo más libre mercado y menos proteccionismo? Bienvenidos a la democracia del chiste.

14 de Mayo de 2007

Campaña electoral: la violencia como herramienta política (II)

Seguimos en plena campaña electoral y la violencia se está convirtiendo en algo habitual. Según nos cuenta Libertad Digital, ya son ocho las agresiones que se contabilizan contra el PP. Si a ello añadimos los insultos que reciben de algún que otro miembro del PSOE que, dado sus cargo, debería comportarse más como una persona respetable y responsable y no como un hooligan ebrio, la pregunta es una vez más si España es una democracia cercana al modelo occidental o por el contrario, estamos más próximos a los regímenes populistas latinoamericanos donde un Evo, un Chávez o cualquier otro politicastro de tres al cuarto, con gran apoyo medíatico y ciudadano, se hace con el poder a golpe de voto y de pervertir el Estado de Derecho.

Siempre me ha sorprendido el argumento de la crispación de la derechona. El hecho de exponer ideas, por muy duras o incluso aberrantes que nos parezcan, no es nada más que un ejercicio de libertad de expresión que, por lo menos hasta la fecha, existe en España. Si lo que se dice es falso se puede denunciar en el juzgado pertinente. La palabra no daña, ni mata, ni hace daño, la violencia sí.

El PSOE mira hacia otra parte cuando la violencia va dirigida contra su enemigo político. La pasividad también es una manera de alentar la violencia. Que se lo pregunten a los judíos en la Alemania nazi donde la mayoría de sus vecinos alemanes adoptaban una posición cuanto menos pasiva ante los crecientes ataques de los nacionalsocialistas y sus simpatizantes. De la participación activa de afiliados y simpatizantes socialistas contra los populares no tengo pruebas, pero dado lo que pasó después del 11-M, no lo descartaría.

Crispa el que ejerce la violencia y crispa el que la justifica o el que la obvia, no el que ejerce su derecho a expresar libremente lo que piensa. Si a alguien no le gusta, que cambie de canal, que se vaya del mitin, que ignore el discurso o que lo rebata con argumentos.

12 de Mayo de 2007

Campaña electoral: la violencia como herramienta política

La verdad es que no hace ni dos días que ha empezado la campaña electoral de las elecciones autonómicas y municipales y ya estoy deseando que termine todo, básicamente por la salud mental del electorado entre el que me encuentro.

Si hay algo que destacar en estos primeros compases del concierto electoral es la violencia:


Dos candidatas del PP fueron agredidas por los cachorros de ETA la pasada noche cuando pegaban carteles en Bilbao, terminando ellas y sus escoltas en el hospital.

Otro grupo interrumpió un acto del PNV, con el mismísimo Ibarreche en el escenario, para reivindicar el patético proceso de rendición, paz en versión socialista, que Zapatero está vendiendo a los españoles con artes más propias del tahúr del Mississippi que de persona responsable, claro que en política la palabra responsabilidad es tabú. Esta claro que los paseos de De Juana Chaos por las afueras del hospital donostiarra y la legalización de buena parte de sus listas a los ayuntamientos, ya no son precio suficiente para estos angelitos. No me extrañaría acciones más contundentes sobre objetivos más mediáticos. Ya se sabe, son como el escorpión, lo llevan en la sangre.

El último hecho violento al que me refiero es la explosión de un dispositivo casero en la sede del PP en Valencia, sin producir afortunadamente daños personales y apenas materiales.


Los fantasmas del 12, 13 y 14 de marzo de 2004 vuelven con ruido, pero no de cheques como pedía el socialista Rafael Simancas en Madrid hace cuatro años tras el affaire del “tamayazo”, sino de explosiones, golpes y gritos. Todo un ejemplo de la democracia avanzada de la que presume más de un político.

10 de Mayo de 2007

¡Qué alegría, qué alboroto, otro pisito piloto!

Uno, que ya tiene unos cuantos años en cada pata, recuerda con nostalgia, casi con melancolía, esas campañas electorales en las que Felipe González y Alfonso Guerra, mucho antes que se cabrearan por quítame allá esos milloncejos, visitaban con asiduidad los centros de la tercera edad y, bocadillo en una mano y chubasquero o abanico en la otra, según la estación, llenaba plazas de toros, los teatros municipales o cualquier recinto que se preciara de venerables ancianos. Luego, para disimular ponía a los cargos y algún que otro militante agraciado en primera línea, pero si uno se esforzaba ahí había tantos años juntos que sin mucho esfuerzo se podía oler a mamut. Luego cada vejete votaría a quien quisiera, pero una excursión a vete tú a saber qué localidad toca hoy, era un regalo más que merecido para aquellos a los que la familia había olvidado hacia mucho.

Bien pensado tampoco era especialmente caro. Los bocadillos de mortadela no son lo mismo que de jamón ibérico, versión Arenillas, y autobuses los iban a tener que utilizar con o sin pasajeros, así que con unos pocos cientos de miles de pesetas se montaban mítines de puta madre, con perdón. Seguro que el presupuesto era muy elevado, pero ya se sabe que era la época de los hermanísimos, del GAL, de los fondos reservados, de FILESA y de MALESA. Era la época de las cuentas suizas y de los paraísos fiscales, del pelotazo y de la empresa al servicio del partido y del estado (bueno, eso no ha cambiado aún). El sobrante, o sea casi todo, se perdía en forma de maletines con destino indeterminado.

Pero los tiempos cambian, como nos dijo Cole Porter en una de sus canciones, (invito a la concurrencia a encontrar dos películas en las que esta canción tenía cierto protagonismo) y el PSOE de ZP no es el mismo que el de González y la época del bocata y de la excursión ha dejado sitio a otro tipo de incentivo, el VPO que para que el que no esté familiarizado con las miserias de las Administraciones Públicas, es una vivienda de protección oficial, o sea un piso que se hace con los impuestos de los que no podemos esconder el dinero que ganamos a los ojos de Hacienda y se lo dan por lo general a aquellos que sí pueden hacerlo.

En este caso y según cuenta ABC, el candidato socialista a la Alcaldía de Espera (Cádiz), Luis Fernández Jurado, aseguró que:

Una vivienda quedó libre, tras la adjudicación, porque el beneficiario no cumplía con lo exigido”, por ello “el promotor tiene el derecho de adjudicarla y ha decido cedernos ese derecho a nosotros”. No obstante, el agraciado deberá hacer frente a los gastos que requiera la vivienda. Fernández explicó que a cada uno de los asistentes a los actos de campaña de su formación se le regalará un número para el sorteo que tendrá lugar el día 25 de marzo en el mitin final, donde se extraerá un número de un bombo habilitado a tal efecto”.

No me digan que no tiene cierto encanto, como si estuviéramos en la feria del pueblo, boletos para los asistentes y de premio un pisito piloto. Algunas veces me pregunto si este tipo de comportamientos es aceptado por la gran mayoría de los españoles, porque si es así lo mejor es emigrar a algún país más civilizado, algo así como Zululandia, y dejar que el totalitarismo disfrazado de democracia se termine por instalar en España o lo que quede de ella.

Me resulta difícil entender cómo provoca tanta alegría esa lotería restringida que son las VPO, una de las razones fundamentales por las que los precios de los pisos en España estén disparados, pero lo de este alcalde socialista roza lo surrealista, algo digno de Berlanga en su época más delirante. Creo que mañana me voy a comprar El Pisito, que me ha entrado ganas de verla.   

1 de Mayo de 2007

Paraísos naturales, sólo para ecologistas

Una de las mayores críticas que reciben los terrenos de propiedad privada es la imposibilidad que tienen muchos de ellos de poder ser transitados por todo aquel que se lo proponga. Según este criterio el derecho al tránsito por dichas parcelas, recogido en la Constitución, quedaría vulnerado por otro derecho, mucho más regulado, pero también recogido en dicha norma, el de la propiedad. Y en el conflicto de “derechos”, está claro que el más social tiene las de ganar.

Un ejemplo de lo que digo se puede advertir en la Ley de Costas que supone que el uso público del terreno costero es, en principio, un derecho de todos, independientemente de la titularidad, lo que se traduce en que ningún particular puede impedir el tránsito de cualquier persona a la línea de mar, por muy suya que sea la parcela. Cuando alguna organización colectivista descubre alguna presunta vulneración de esta ley, la airea con alharaca mediática al menos a nivel local, hasta que las autoridades pertinentes toman posición, por lo general a favor del denunciante. Todos tenemos en el recuerdo el famoso caso de Pepito Piscinas, carné en boca, y la piscina de Pedro J. en la costa balear.

Curiosamente, este interpretación del “derecho” de todos a pasar por donde se nos antoje cambia cuando lo que se pretende atravesar es algún terreno de titularidad pública y este está incluido bajo alguno de los epígrafes administrativos que clasifican los espacios naturales como protegidos. En estos casos, pese a que los terrenos son de todos, la protección del medio ambiente limita nuestro “derecho” y los que antes gritaban por poder atravesarlos, ahora son los que defienden lo contrario y da lo mismo que el terreno privado sea un ejemplo de conservación y el público un auténtico estercolero de gestión deficiente.

Entre las visitas más denostadas por los conservacionistas está, desde luego, el turismo: el cáncer de la decadente sociedad occidental, primera fuente de ingresos económicos directos e indirectos, en España y una de las esperanzas de prosperidad de los países del Tercer Mundo o en vías de desarrollo. El ecologista contempla el turismo como una fuente continua de degradación medioambiental, de acumulación de basuras, de desaparición de especies, de destrucción de ecosistemas. Tal es la aversión que tienen a este servicio que no dudan en proclamar que cualquier ecosistema está en peligro si aparecen unos miles de domingueros despistados portando sus cámaras y sus bocatas de salchichón envueltos en ese pernicioso y destructor papel de aluminio que se deposita de forma alocada en estos vergeles inmaculados.

Uno de los últimos paraísos vírgenes es la Antártida que, a pesar de gigantesca, es puesta en peligro por 30.000 personas que la vistan al año. Según algunos de los científicos que aparecen en la reunión del Tratado Atlántico que se celebra en Nueva Delhi:

El turismo es una auténtica molestia. La intervención humana en forma de turismo está afectando al ecosistema y debe parar” (U. R. Rao, científico indio).

Las opciones que se barajan van desde la prohibición a la regulación y la limitación, como pretende Jan Huber, secretario ejecutivo del Tratado Atlántico. El síndrome del Exxon Valdez también esta presente al denunciarse los cruceros que surcan las aguas, pero no desembarcan turistas y a un posible accidente de carácter catastrófico, y para muestra un botón, el del buque noruego MS NordKapp que encalló en la isla Decepción y generó un pequeño derrame de petróleo.

Es evidente que semejante limitación o prohibición, si es que esta se llega a producir, no es aplicable a los ecologistas ya que estos, no sólo se convertirían en presuntos científicos en busca de conocimientos, sino en los vigilantes de estos territorios vírgenes o apenas humanizados que quedan en el planeta. Ellos si disfrutarían del privilegio de ver al pingüino emperador, al león marino o, si cambiamos de escenario, al rinoceronte de Borneo. Supongo que serán ellos en connivencia con las autoridades estatales pertinentes, o impertinentes, las que expidan los permisos necesarios, los que digan qué línea de conocimiento investigar y cuál no, los que determinen cómo y en qué medida se está produciendo el cambio climático y cuáles son los recursos que debemos quitar al ciudadano para satisfacer sus necesidades, también las de sus organizaciones. Los paraísos naturales serán un chiringuito exclusivo, todo sea por el conocimiento y la preservación. Al humano, al gulag verde que para eso es el cáncer del planeta. Esta claro que unos tienen derechos y otros Derechos.

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2003: Diciembre

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